jueves, 20 de agosto de 2009

Perdidas

¿Quien diablos puede parar esto?, ¿como se convirtió nuestra ciudad en un lugar donde habita tanta mierda?.

La historia que me toca a mi vivir es como la de cualquiera en esta ciudad, y eso es lo peor, que ninguno de nosotros es una víctima aislada, la delincuencia nos hace daño a todos, no hace distingo.

En nuestro caso en menos de una semana son dos hechos que tenemos que enfrentar, el viernes pasado salimos a tomar una cerveza con nuestros amigos, dejamos nuestro auto a media cuadra de un bar, y al salir estaba abierto, sin ningún daño material al carro, simplemente abierto, se habían llevado unos lentes para el sol, mi ipod y un maletín que torpemente deje en el auto, seguramente con la creencia de que era una computadora portátil, sin embargo solo se llevaron algo que les habrá decepcionado: libros, libros que seguramente no atenderán, libros que ni siquiera tendrán una idea de cuanto valen, ni en lo económico ni en lo espiritual. A mi me dolió porque eran mis ultimas adquisiciones, porque los espere mucho tiempo y ahora seguramente los tiraron en la calle o los quemaron o no se que harían con ellos.

Y si bien lo material duele es mas grave la sensación de violencia que se le viene a uno encima cuando se meten en el espacio de uno, cuando vulneran la intimidad de los espacios.

Pero eso ni siquiera era ni un pequeño anuncio de lo que se nos venia, justo hace unos momentos acabo de colgar el teléfono, del otro lado de la línea estaba Isaura, me explicaba que acaban de robarse a estrellita, una maravillosa y hermosa perrita pug, un cachorrita que venia a sumarse a la familia, así simplemente alguien toco a la puerta y les aviso un taxi se detuvo, un tipo de bajo, se metió a la cochera de la casa, y se llevo a un pequeña perra, dejando incluso abierto el cancel para que las otras dos perras que tenemos se quedaran en la calle.

No se si el tipo que se llevo a estrellita entiende que se robo a una parte de nuestra familia, no se si lo hizo por el dinero, no se si simplemente quiso llevársela para sus hijas o hijos, si así fuera no entiende que el dolor que genera sera el origen que le pudrirá la existencia a sus hijos, que sin importar lo que regale su enseñanza de falta de respeto, de absoluto desprecio por los demás, su falta de entendimiento de que estrellita sufrirá porque la alejaron de su casa es lo que le hará infeliz su existencia a toda su descendencia.

Este incidente no es el primero, creo que no será el ultimo, lo único que me queda claro es que la que era mi ciudad me la han ido robando, y poco importa si la gobierna un partido u otro, poco importa si yo cumplo con mis obligaciones civicas, poco importa que haga un esfuerzo todos los días porque este sea un mejor lugar para vivir, tal vez con mi particular visión o con mis equivocaciones, pero lo único claro es que nos han robado nuestra ciudad.

No hay comentarios: